
La sesión en la Cámara de Diputados de ayer, 17 de diciembre de 2025 (que terminó en la madrugada de hoy), fue una de las más intensas del año. Representó el debut del nuevo equilibrio de poder tras las elecciones legislativas de octubre.
EL Presupuesto 2026 fue Aprobado en general. El oficialismo logró la media sanción con 132 votos afirmativos, 97 negativos y 19 abstenciones. Es un triunfo clave, ya que le da previsibilidad económica al plan de déficit cero para el próximo año.
En cuanto a los Fondos Universitarios y Discapacidad en la votación en particular, la oposición logró rechazar el Capítulo XI. El Gobierno que pretendía derogar las leyes de Financiamiento Universitario y de Emergencia en Discapacidad para profundizar el ajuste, sufrió una ajustada derrota y no alcanzó los votos necesarios (123 en contra vs. 117 a favor).
Demostró que, tras las elecciones de octubre, su bloque es mucho más fuerte y puede alcanzar el quórum y las mayorías sin depender exclusivamente de todo el «bloque dialoguista».
Sin embargo, el rechazo a los recortes en universidades y discapacidad muestra que, aunque Milei creció, todavía existe una «barrera social» en el Congreso que no le permite avanzar sobre ciertos temas sensibles, además, la tensión con el PRO llegó a un punto crítico. La denuncia de un pacto LLA-Kirchnerismo por la AGN sugiere que el Gobierno está dispuesto a negociar con su «enemigo natural» para ganar pragmatismo, lo que podría fracturar definitivamente su alianza con el macrismo.
En resumen
Milei ganó en lo económico (Presupuesto) pero perdió en lo simbólico y en la cohesión de su coalición. El Congreso ya no es el de 2024; ahora es un escenario donde el oficialismo tiene más votos propios, pero donde la oposición también sabe exactamente dónde ponerle un freno al «plan motosierra».